· Poco espacio, poca superficie
Si eres de los que tienen una cocina pequeña y te enfrentas a la falta de espacio, probablemente sea mejor que instales estantes en la pared o compres la parte superior de la cocina, que se fija a la pared por encima de la propia cocina. Si aún así te queda poco espacio, coloca unos ganchos en la pared de la cocina y cuelga en ellos sartenes, espátulas o cuchillos. Además, tendrás estas cosas a mano al instante.
· Falta de presupuesto
No hace falta que todo lo que tengas en casa sea nuevo o de diseño. Lo mejor es que eches un vistazo en un mercadillo, una liquidación o un rastrillo. Allí también puedes encontrar piezas magníficas que serán la envidia de cualquiera. Se dice que así tu cocina ganará personalidad.
· ¿Necesitas más espacio de almacenamiento, pero no tienes dinero?
Hazlo tú mismo. ¿Qué tal si construyes una pequeña estantería con unas cuantas tablas? O puedes comprarla, te saldrá mucho más barato que una cocina completa. Piensa, por ejemplo, en una estantería. Es abierta y guarda los utensilios tan bien como los libros.
· ¿Te aburre la cocina? ¡Dale un nuevo aire! La transformación
más sencilla de una cocina es pintarla. Si decides volver a pintarla, lo mejor es buscar colores alegres y creativos, como el rosa, el amarillo o el rojo. Los colores cálidos le darán vida a tu cocina.
· La organización es importante.
Hazte con nuevos botes para especias, coloca los libros de recetas en una estantería, planta algunas hierbas aromáticas en macetas y ponlas en la ventana, o simplemente reorganiza la vajilla en las estanterías y los armarios. Enseguida te resultará más agradable cocinar.
· ¿Eres un amante del café?
Reserva un espacio en la encimera de la cocina solo para tener todo lo que necesitas para el café. Desde la cafetera hasta tus tazas favoritas, pasando por siropes de café de diferentes sabores. Enseguida te sentirás como un barman profesional. Y ya que estás, hazte con dos taburetes de bar, aunque solo sea para tenerlos junto al alféizar.