es una parte indispensable de nuestra vida, a menos que vivamos más allá del círculo polar ártico. Por lo general, lo acogemos como un elemento vital que nos mejora el ánimo y nos llena de energía. Sin embargo, a veces es necesario moderar un poco la luz solar y, a ser posible, sin tener que recurrir a la antiestética lámina reflectante.
Elementos de sombreado interior
Las cortinas, los visillos y las persianas y estores interiores son la forma más sencilla y económica de proteger del sol y se pueden instalar fácilmente incluso en ventanas antiguas. Se trata del tipo de elementos que más influye en el aspecto del interior, se pueden cambiar fácilmente y ofrecen la gama más amplia de diseños. Sin embargo, su eficacia como protección solar es la más baja de todas las opciones y su capacidad para impedir que el calor del sol penetre en el interior es prácticamente nula. Las persianas entreventanales se encuentran en una situación similar. Por ello, lo más adecuado es utilizar este tipo de elementos solo como complemento de otro tipo de protección solar.
Elementos de sombreado exteriores móviles
Las contraventanas y las persianas y estores exteriores determinan principalmente el aspecto exterior de la vivienda. Son una forma muy eficaz de protección tanto contra la luz solar como contra el calor, que absorben y reflejan ya en el exterior. La ventaja es que muchos proveedores ofrecen productos empotrados, de modo que, si no tienes la persiana o la celosía bajada, no se ven en absoluto; por el contrario, las contraventanas son visibles en todo momento, pero pueden convertirse en un interesante elemento decorativo de la fachada. Los productos más novedosos se regulan automáticamente mediante sensores que miden la velocidad del viento o la intensidad de la radiación solar; además, pueden programarse según las necesidades individuales del usuario y convertirse así en parte de los denominados «hogares inteligentes».
Otros elementos de sombreado exteriores
Si busca algo menos tradicional, existen elementos que forman parte integral de la vivienda y conforman su arquitectura. Se trata principalmente de lamas de sombreado, diversos toldos y «viseras» y, por último, pero no menos importante, también se puede dar sombra mediante un balcón bien situado un piso más arriba. Una gran desventaja de estos elementos es que no se pueden regular. Sin embargo, si se diseñan correctamente, su eficacia puede ser comparable a la de los elementos exteriores móviles. De hecho, si tenemos en cuenta que la trayectoria del sol en el cielo cambia a lo largo del año, veremos que en verano, cuando el sol está más alto, la sombra del elemento es mayor, mientras que en invierno los rayos solares bajos pueden calentar un piso helado.
Por último, cabe añadir que esto no depende únicamente del tipo de elemento de sombreado, sino también de su color, brillo y transparencia. Cuanto más claro y brillante sea, mejor reflejará la luz y el calor. Los colores mates, más oscuros y intensos absorben la luz solar y el calor.