conecta la planta baja con la primera planta o el ático. Dado que forma parte del interior, su elección debe complementar el aspecto general. ¿Por qué adquirir una escalera de madera y en qué hay que fijarse a la hora de elegirla?
La madera, como material natural, es uno de los más utilizados. Esto también se aplica a las escaleras.
Este material tiene un aspecto natural y, al mismo tiempo, neutro, lo que lo convierte en un elemento que encaja en cualquier lugar, tanto en casas modernas como antiguas. Además, aporta calidez y hace que uno se sienta más a gusto en casa. Desde el punto de vista práctico, es un material duradero y que no requiere mucho mantenimiento. En caso de daños, es relativamente fácil renovar la parte afectada. Además, se combina fácilmente con otros materiales. Se comercializa en una gran variedad de tonos, por lo que se puede utilizar tanto en espacios pequeños como grandes.
A la hora de elegir el tipo de madera, es necesario optar por las más duras, al menos para la superficie de pisada de las escaleras, que es la que más desgaste sufre. Los materiales adecuados son, por ejemplo, el roble, el haya o el fresno. Estéticamente, llaman la atención las maderas exóticas o los materiales procedentes de árboles frutales, como el cerezo o el nogal. Sin embargo, estos son más costosos.
El aspecto general se completa con elementos funcionales, como focos o tiras de LED. Un elemento práctico para evitar resbalones son las cintas antideslizantes, que se pegan en el borde de los peldaños. También es importante la elección de la barandilla: para un estilo más sencillo se puede optar por una barandilla decorada o tallada, mientras que para un estilo más detallado conviene una barandilla sencilla.
Teniendo en cuenta las posibilidades espaciales, también es importante pensar en el tipo de escalera:
· Las rectas implican un ascenso en línea recta, lo que resulta más adecuado desde el punto de vista de la seguridad.
· Las de molinero ocupan menos espacio, pero a costa de la comodidad, ya que los peldaños tienen diferentes tamaños.
· Las de husillo son económicas y su instalación es muy sencilla.
· Las empotradas se fijan a las paredes.
· Las de silla, por su parte, se fijan desde arriba.